Hoy en Ambient Servei venimos a hablaros de un insecto muy peculiar y que ha estado estudiando durante años por su complejidad, hablamos de la Forficula aetolica o como la conocemos comúnmente, «tijerita».
Este extraño insecto es reconocido por sus grandes pinzas en la parte posterior de su cuerpo. Ha sido estudiado desde los años 90 y estudios recientes publicados por el Zoological Journal of the Linnean Society, han confirmado que se trata de una especie formada de un complejo de al menos cuatro especies diferentes.
La Tijerita común es nativa de la región occidental Paleártica, extendiéndose desde la Península Ibérica hasta Rusia y han sido introducidas de manera artificial a zonas concretas de América y Australia donde se utilizan para el control de plagas.
Son insectos omnívoros y nocturnos, por lo cual buscan la comida durante la noche, y por este motivo es difícil llegar a verlas.
En nuestro país existen al menos 5 especies de tijeritas, que se diferencian por el tamaño, pero de media miden 1/4 de pulgada.
Algunos de estos insectos pueden liberar un líquido de olor bastante desagradable, que emplean para defenderse de amenazas.
Las tijeritas también son capaces de resultar un «problema» en nuestros jardines, puesto que fácilmente pueden crearse plagas, consideradas además, ¡de las que pican! Puesto que si pueden, lo harán.
Durante la primavera las hembras se encarga de ir colocando huevos en las madrigueras para que hagan eclosión lo antes posible.
Así pues, si detectáis este tipo de insectos dentro de casa es importante que intentéis identificar si se trata de un ejemplar aislado o por el contrario existe una plaga, puesto que por regla general al tratarse de un insecto «de grupo» es difícil encontrar uno solo.
En Ambient Servei estamos a vuestra disposición para cualquier requerimiento en lo referente a las tijeritas u otros insectos.