Las plagas de los árboles de Navidad.
A pesar de que este año es un año excepcional debido a la situación actual con la pandemia, en las casas seguro que lo que no falta es el tradicional árbol.
Y a pesar de que muchos optan por opciones de plástico, todavía son muchas las personas que prefieren el pino natural. Bien es verdad que tiene su encanto, pero también un inconveniente, puede contener plagas.
¡No os alarméis! La realidad es que hoy en día se controla mucho el estado de los árboles antes de la venta, la mayoría de ellos han sido tratados previamente para evitar sorpresas.
Pero si sois de quienes preferís el árbol “natural”, tened en cuenta lo siguiente:
Mantis: esta especie de insecto pone sus huevos en varios montones sobre las ramas de los árboles. Hasta que se abren, un recubrimiento espumoso protege los huevos que pueden llegar a conseguir la cifra de 300 en cada saco. Una vez que la mantis sale de la cavidad, la plaga es imparable.
Arañas: no suponen ningún peligro para personas o mascotas, pero las molestias son más que destacables en las viviendas. Igual que en el caso anterior, las arañas son depredadoras de otros insectos, por lo cual puede ser un tratamiento eficaz para acabar con otras plagas no deseadas. Esta especie de insectos se vuelven más activos cuando las temperaturas son agradables, por lo cual una casa es el escenario perfecto para su actividad, aunque hay que destacar que no se adaptan demasiado bien a vivir en interiores.
Pulgones: se localizan sobre todo en las cortezas de los pinos y se pueden identificar fácilmente por la presencia de una sustancia blanquecina, con una textura similar a la cera. Por otro lado, los pulgones negros son más semblantes a las garrapatas pequeñas y del mismo modo que los anteriores, no pican ni transmiten ninguna dolencia.
Escarabajos: en un árbol de Navidad recientemente cortado, con total probabilidad se pueden encontrar larvas vivas que pertenecen a este tipo de plagas. Muchos tipos de escarabajos atacan directamente la corteza, resultando muy destructivos para los árboles que presentan signos de debilidad como consecuencia de diferentes factores, como por ejemplo los daños mecánicos o la manera que se plantó.
Ácaros: a pesar de su microscópico tamaño, esta plaga puede advertirse por el hecho que se trata de pequeños puntos rojos y marrones. Su actividad puede llegar a ser incontrolable, trasladándose a los muebles, las alfombras o cualquier otro elemento de la casa.
Aunque ninguna de estas plagas supone un grave peligro para los habitantes de la vivienda o el mobiliario, siempre es conveniente tomar las precauciones necesarias para evitar este tipo de problemas.