Hoy en Ambient Servei venimos a hablaros de la posible llegada de un insecto que acostumbraba a vivir en lugares tropicales pero que ha encontrado en nuestro país un ambiente ideal para quedarse, el chinche transmisor del mal de Chaga.
El mal de Chaga es una enfermedad también llamada tripanosomiasis americana, potencialmente mortal causada por el parásito protozoo Trypanosoma cruzi (T. cruzi).
Este tipo de chinche transmite la enfermedad a través de sus excrementos (que contienen parásitos), y después del contacto directo. Lo que sucede es que el chinche pica y posteriormente excrementa, habitualmente junto a la picadura.
Los parásitos penetran en el organismo cuando la persona picada o el animal se frota instintivamente y empuja las heces o la orina hacia la picadura, los ojos, la boca o alguna lesión cutánea abierta.
España es uno de los países con más casos de Changa, pero la mayoría han sido transmitidos de manera congénita, de madres a hijos durante la gestación o en el momento del parto, que también se una forma común de transmisión.
La enfermedad se manifiesta en dos fases.
En la primera fase, los parásitos circulan por el torrente sanguíneo, pero en la mayoría de los casos no hay síntomas.
Los síntomas más característicos pueden ser: fiebre, dolor de cabeza, agrandamiento de ganglios linfáticos, palidez, dolores musculares, dificultad para respirar, abultamiento y dolor abdominal o torácico.
En la fase crónica, los parásitos permanecen ocultos principalmente en el músculo cardíaco y digestivo. Hasta un 30% de los pacientes sufren trastornos cardíacos y hasta un 10% presentan alteraciones digestivas (típicamente, agrandamiento del esófago o del colon), neurológicas o mixtas. Con el paso de los años, la infección puede causar muerte repentina.
Es importante remarcar, que para que una especie arraigue en un nuevo lugar tiene que ser capaz de completar su ciclo biológico y llegar a anidar. En el caso del chinche puede poner hasta 500 huevos, y aunque se esconden muy bien, sus nidos son fáciles de identificar, por lo tanto en caso de que se observen nidos sospechosos o algún ejemplar, se tiene que avisar rápidamente a los expertos para proceder con la exterminación.